VIVIMOS DESCONECTADOS DEL MUNDO

 LETICIA M.C.

mariajesusblazquez.com-DSCN3875«Su» fue mi profesora y también mi tutora durante el curso escolar 1998/1999. Además, he tenido la oportunidad de conocerla un poco más fuera del entorno escolar. De ella siempre he pensado que es una persona muy interesante, dinámica y comprometida.

Lo que más recuerdo de mis años en el instituto son las experiencias que viví junto a mis amigos tanto dentro como fuera de las aulas. También tengo muy buenos recuerdos de los viajes, visitas y excursiones que hicimos con algunas asignaturas. Ese tipo de actividades fuera de las aulas son siempre muy interesantes, y debido a su carácter “multi-sensorial” se quedan grabadas de una manera más permanente.

Adquirir información y aprender a procesarla es una parte fundamental de nuestra educación, ya que nos enseña a organizar nuestra mente, a entender nuestro entorno y a pensar. Pero además, creo que durante el instituto se debería poner un mayor énfasis en formar adultos autosuficientes capaces de cuestionar las cosas de una manera crítica e informada, y eso es algo que, en general, estaba bastante ausente en las aulas en aquellos años. Creo que Su intentó introducir un poco de esto en sus clases y de alguna forma invitarnos a pensar un poco más por nosotros mismos.

Asignaturas como biología y geografía siempre han sido de mis favoritas. Siempre he sentido una especial conexión con la naturaleza y he querido saber más acerca de cómo funciona. Como mucha gente, yo también siento admiración por la complejidad, fuerza y belleza del medio natural que nos rodea. Pero además, desde muy joven entendí que era parte activa de este sistema y que por lo tanto, también era responsable de mantenerlo y protegerlo. Este sentimiento me ha llevado a doctorarme en ecología y trabajar para una ONG en Reino Unido en temas relacionados con sostenibilidad, conservación y educación ambiental.

En mi opinión, uno de los mayores problemas de muestra sociedad es el sistema de producción y consumo en el que vivimos y sus consecuencias sobre los ecosistemas y la calidad de vida de las personas. Vivimos desconectados del mundo, en nuestras pequeñas burbujas de confort, desconectados de nuestro medio ambiente y rodeados de mensajes que nos dicen que consumir es la solución a todos nuestros problemas. Además de que ese mensaje es completamente erróneo, lo que no nos cuentan es de dónde vienen todos esos productos que compramos y el impacto que nuestras acciones y decisiones tienen sobre el medio ambiente y la vida de otras personas. Me gustaría que todos fuéramos un poco más conscientes de ello. Hay muchas cosas que podemos hacer a distintas escalas para mejorar el mundo en el que vivimos, y muchas no supondrían un cambio drástico en nuestros estilos de vida pero sí que tendrían un impacto positivo en la de otras.

Creo que un cambio es posible, que podemos vivir de una manera más sostenible y en conexión con la naturaleza. Tengo esperanza y por eso sigo luchando, pero hace falta más información y sobre todo educación para entenderla y procesarla de una manera crítica.

 

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