SALIMOS ENCANTADAS DE VER CÓMO ERA UN PARTO

SANDRA SÁNCHEZ ACERO

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Durante los años 1996 – 1999 estudié Bachillerato de Ciencias de la Salud en el I.E.S  Félix de Azara y «Su» me impartió los dos primeros años, las clases de Ciencias Naturales. Me acuerdo de que vimos un video de un parto natural y donde «Su» nos explicaba que los gemidos que tenía la  mujer cuando daba a luz eran los mismos que cuando tenía un orgasmo. Nos impacto mucho; después de verlo lo comentamos en el recreo y surgieron dos clases de opiniones unas éramos las que salimos encantadas de ver como era un parto, que nos gusto mucho ver al natural cómo se daba a luz y otras en cambio estaban aterrorizadas ya que veían que eso mucho sufrimiento y que era todo muy asqueroso;  también recuerdo otro video donde veíamos a un niño de un par de años  que  su madre le daba lactancia materna, nos extrañaba mucho esa imagen y  la veíamos incluso «rara» debido a que solamente  habíamos visto dar el pecho a bebés y no a niños que para nosotras resultaban tan mayores entonces.  Lo que recuerdo, eran unas clases a las que yo iba muy relajada, y su forma de explicar la materia hacía las clases muy amenas. Recuerdo de comentarios que hacíamos  con mi compañera de pupitre, con la que estuve los cuatro años en el instituto; decíamos que cuando fuésemos mayores nos gustaría ser como «Su», ya que siempre comentábamos la vitalidad que tenía y la forma de impartir las clases.

En cuanto a lo que me gustaría mejorar de aquel tiempo, es que muchos profesores venían a leer lo que había en el libro y no explicaban nada más, para lo cual creo que no hacía falta que hubiera profesor, ya que lo podíamos leer nosotros mismos.  Lo que yo pienso que habría que hacer es preparar las clases previamente para poder hacerlas más participativas y amenas. También cambiaría la forma de ser de algunos profesores, ya que se veía que la relación profesor – alumno era casi inapreciable y muy fría.  Veo muy bien que cada uno tiene que permanecer en su puesto, pero muchas veces hay que tener más sentimientos, ya que el primer año del instituto, al ser un gran cambio, siempre ibas con algo de miedo. Con esto me refiero a que como desde pequeño estas en el colegio con los mismos compañeros, es un gran cambio el pasar al instituto con mucha gente desconocida. Además recuerdo que en mi primer año en mi clase era casi la mitad  repetidores, lo que te intimidaba mucho; y siempre he pensado que deberían de repartirlos por todas las clases, por que en otras solamente había tres o cuatro. Muchas veces el profesorado no se involucraba en las expectativas que el alumno tenía ni en interesarse por la carrera o los pasos que quería seguir; por lo que muchas veces por puntuar demasiado a la baja no podíamos hacer la carrera deseada. Por otro lado, tengo que decir que, aunque en aquella época no me parecía bien, a la larga ha dado sus frutos el hecho de que nos hicieran mucho hincapié en las faltas de ortografía e incluso nos restaran puntos en los exámenes si cometíamos muchos errores, ya que ahora creo que es lo contrario y se está llegando a un punto de que los chavales de hoy en día tienen faltas que casi te hacen daño al leerlas; por esto último, gracias.

Cuando terminé en el instituto en el año 1999, como no me dio la nota para hacer enfermería hice el Grado Superior de Dietética y Nutrición en el «Miguel Catalán», que duró dos años.  Al terminar, hice otro Grado Superior de Higiene Bucodental en el «Santo Domingo de Silos», lo que me permitió trabajar en una clínica dental durante tres años; pero como siempre había querido hacer la carrera de Enfermería, me decidí a hacerla y me fui a estudiar a Soria donde, tres años después, conseguí el título y volví a Zaragoza.  Actualmente y desde el año 2008, estoy trabajando como enfermera donde más en el hospital «Royo Villanova» de Zaragoza, donde la mayor parte del trabajo lo he desarrollado en las áreas de Urgencias y UCI; aunque también trabaje en el Miguel Servet en Urgencias. Actualmente con 29 años estoy cursando un Master de «Ciencias de la enfermería», el cual, si todo va bien, terminaré en dos años.

 En una pancarta en la plaza de España pondría.

 ¿PARA QUÉ TANTA TECNOLOGÍA SI AL FINAL LO QUE MÁS NOS LLENA ES LO PERSONAL Y LO ESTAMOS OLVIDANDO?

¿POR QUÉ BUSCAMOS EN LAS REDES SOCIALES LO QUE TENEMOS A NUESTRO ALREDEDOR Y NO VALORAMOS?

¿QUÉ HEMOS HECHO MAL PARA PERDER TOTALMENTE LOS VALORES SOCIALES?

¿POR QUÉ NOS PIDEN QUE OLVIDEMOS LA HISTORIA SI ES DE ELLA DE LA QUE DEBEMOS APRENDER PARA NO COMETER LOS MISMOS ERRORES?

¿POR QUÉ LOS POLÍTICOS PREGONAN LA IMPORTANCIA DE LOS PLANES DE ESTUDIO Y DE LOS IDIOMAS, CUANDO MUCHOS DE ELLOS NO TIENEN NI UN TÍTULO Y, POR SUPUESTO, NO HABLAN INGLÉS?

 

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