Prólogo de Nieves Ibeas Vuelta

OLYMPUS DIGITAL CAMERAProfesora Titular de Literatura Francesa en la Facultad de Filosofía y Letras. (Universidad de Zaragoza).

Sus  líneas principales de investigación han sido y son los estudios feministas y de género, así como el análisis de la diferencia sexual en la escritura y en el discurso, y sus publicaciones se centran en ellas.

Ha sido Vicerrectora de Proyección Social y Cultural de la UZ y Diputada autonómica en las Cortes de Aragón

Me siento muy honrada intelectualmente y al mismo tiempo feliz desde el punto de vista personal por la invitación de María Jesús Blázquez García para prologar este volumen con unas palabras que, en mi caso, son palabras de reconocimiento y gratitud. A lo largo de la vida te vas encontrando con personas interesantes con las que compartes objetivos y maneras de entender el mundo, y este es un buen ejemplo.

No estoy segura de que exista la casualidad, pero nuestras vidas se cruzaron un poco de ese modo. O, por lo menos, cuando nos conocimos, no sabía que María Jesús llegaba para quedarse, algo de lo cual me sigo alegrando. Tras unos cuantos años sabiéndonos más o menos cercanas en la distancia, me hizo el regalo de ofrecerme esta participación en su libro-resumen de tantas experiencias y de tanto amor por la docencia, una profesión que en otros lugares goza de un reconocimiento que aquí nos cuesta casi imaginar.

En mi opinión, la docencia solo puede tener ese sentido cuando, como decimos en Aragón, se es de tan buena pasta como María Jesús. De otro modo, jamás se hubiera prestado a dedicarme tanto tiempo como me dedicó en un momento determinado de mi vida, y a enseñarme tantas cosas que yo necesitaba saber para desempeñar mi trabajo, fuera de las aulas. Siempre estuvo ahí cuando la necesité –y fue en muchas ocasiones– así que aprovecho estas líneas para hacer público, junto con el reconocimiento y el cariño que le profeso, mi agradecimiento personal.

Cuando llegó a mis manos, leí este libro sobre huellas y semillas de un tirón y apunté muchas cosas que quería comentar y poner en valor, pero enseguida comprendí que no me correspondía a mí entrar en semejante tarea. Es mucho mejor que quien tenga la fortuna y la habilidad de toparse con él disfrute de su lectura y dialogue con la autora, porque la obra lo merece. Reconozco que así ha sido en mi caso. Me he dado cuenta de que había muchísimas cosas que desconocía de esta estupenda profesora que ha decidido cerrar con un broche singular una parte fundamental de su vida profesional –inevitablemente vinculada en su caso a la personal- con una mención expresa al alumnado que ha pasado por sus aulas, interpelando con rotundidad a quienes, como yo, elegimos esta profesión que, en el fondo, es toda tu vida.

Esta suerte de memorias acumula un enorme trabajo, infinidad de recuerdos, un entusiasmo a raudales y, sobre todo, un gran deseo de vivir y de aprender desde la infancia. María Jesús sabía que tarde o temprano iba a escribir este libro y pronto transformó su deseo y su voluntad en una promesa que la ha ido acompañando durante todos estos años. Aquí está y su regalo es además de una recopilación de experiencias, una relación de preguntas y respuestas que de un modo u otro nos conciernen. En realidad, la suya es una reflexión de largo alcance sobre el sentido de la docencia en general y de su propia vida como docente en particular, así como sobre el trabajo realizado, desde ese respeto, la escucha y la confianza, que tanto interés ha tenido en manifestar.

Su apuesta es arriesgada y el resultado, magnífico y especialmente atractivo por el hecho de que la autora no haya concebido la obra como una mera vivencia personal –algo que de por sí ya tendría gran mérito–, sino desde una perspectiva colectiva. María Jesús se expone a sí misma, convencida de que sus experiencias van más allá de lo estrictamente particular porque pueden haber sido las de muchas otras personas que, sin duda, se reconocerán en sus páginas.

Me ha emocionado recorrer de su mano treinta y ocho años de trabajo por una educación «de verdad», como dice ella, y descubrir, página tras página, la persistencia de un deseo de libertad que para mí es intrínseco a su personalidad y, en todo caso, previo a esa formidable aventura de “traspasar límites” que arranca con el comienzo de su trayectoria docente.

Su relato, «un patchwork de recuerdos, acciones, dedicaciones, intenciones, idearios, sueños y palabras, muchas más palabras pronunciadas que escritas» abre muchas puertas. Yo me voy a referir expresamente a la parte que concierne a ese universo vital en el que las mujeres y sus cuerpos configuran un espacio significativo, poblado por figuras importantes que han dejado huella en la vida de Mª Jesús, como es el caso de su abuela, mujer inteligente y emprendedora, o de maestras o matronas cuya actividad profesional pone en paralelo con la labor docente.

Nos conocimos en un momento en el que yo necesitaba información sobre la revisión de las prácticas en la atención al parto. Y ahí estuvo Mª Jesús. Ella me prestó tiempo y atención para acercarme a la Estrategia de Atención al Parto Normal, un tema en el que siempre me he sentido implicada a nivel personal. Pero en aquel momento necesitaba bases sólidas para llevar a cabo de la mejor manera posible la defensa pública de unas ideas que ya nos unían antes de conocernos, y ella me las proporcionó. El asunto fundamental era la necesidad de aumentar la calidez y calidad en la atención al parto –como decía Mª Jesús– mejorando los aspectos humanos sin perder los logros alcanzados en seguridad y buena atención, y recuerdo cómo volvía una y otra vez a la necesidad de la educación para la salud asociada al cuidado.

Con ella descubrí que mi propia experiencia era la de muchas otras mujeres a las que se había privado (y se seguía privando) del derecho a recuperar el protagonismo que les pertenecía en un período crucial de sus vidas.

Todo encaja en el relato sentido y valiente de una mujer que me cautivó desde el primer momento, además, por su paciencia, su sentido afecto y su empatía. Han sido treinta y ocho años de profesión, pero la vida sigue y estoy convencida de que tras este libro podrá seguir otro igualmente interesante. Por lo pronto, vuelvo a insistir en la enorme suerte que ha tenido su alumnado, por el que María Jesús nunca ha dejado de enfrentarse a los obstáculos de los discursos más obsoletos y de «saltar las olas» –según sus propias palabras– en busca de vías liberadoras con las que educar mujeres y hombres con espíritu crítico, personas capaces de nombrarse a sí mismas y a sus cuerpos.

Una fortuna compartida con quienes, como yo, hemos tenido el placer y el honor de conocerla y tenerla cerca del corazón.

Nieves Ibeas Vuelta

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Nieves Ibeas Vuelta (Vitoria-Gasteiz 1961. Vasca de nacimiento y aragonesa de adopción desde 1981).
  • Profesora Titular de Literatura Francesa en la Facultad de Filosofía y Letras.(Universidad de Zaragoza)
  • Desde mi tesina y mi tesis doctoral, mis líneas principales de investigación han sido y son los estudios feministas y de género, así como el análisis de la diferencia sexual en la escritura y en el discurso, y mis publicaciones se centran en ellas.
  • Co-fundadora del Seminario Interdisciplinar de Estudios de la Mujer de la UZ (SIEM 1994), del Seminario Voces y Espacios Femeninos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UZ (1999) -del que soy la actual coordinadora- y co-coordinadora del Programa Interdepartamental de Doctorado Estudios de Mujeres en la UZ (1999-2005).
  • Coordinadora del I Congreso Internacional Escritura y Feminismo (1995).
  • Directora de la primera colección de estudios de género de la Universidad de Zaragoza, Mujer y Género. (1998-2000).
  • Vicerrectora de Proyección Social y Cultural de la UZ. (2000-2003).
  • Diputada autonómica en las Cortes de Aragón (2003-2014)
  • Organizadora del I Encuentro Aprender con perspectiva de género en Aragón, junto con la profesora Begoña Garrido Riazuelo (mayo 2017)
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